Pesca tranviaria


Extracto del blog “historias del Tren” de Juanjo Olaizola Elordi (agradecimientos por la cesión de textos e imágenes).

El furgón automotor Nº 6 del tranvía de Bilbao a Durango y Arratia yace en el fondo de la ría de Bilbao. Autoridad Portuaria de Bilbao/Museo Rialia

En Bilbao siempre han sido capaces de hacer realidad las cosas más sorprendentes e inverosímiles. Por ello, más de uno, a la vista de las fotografías que ilustran esta entrada, podrá pensar que, en el pasado, en lugar de adquirir los tranvías a los más reputados constructores de la época, como la antigua Carde y Escoriaza de Zaragoza o Lladró y Cuñat de Almassera (Valencia), los bilbaínos pescaban los tranvías que necesitaban para el servicio en la famosa ría del Nervión, como si se tratara de lubinas, mojarras o mugles…

Primera fase de la operación de rescate. La grúa flotante de la Naval ha enderezado el tranvía. Autoridad Portuaria de Bilbao/Museo Rialia

En realidad, las imágenes, cedidas por el Museo Rialia con la colaboración de Óscar Ramos Moreno y pertenecientes al fondo gráfico de la Autoridad Portuaria de Bilbao, recogen la secuencia del rescate de un pequeño furgón automotor del tranvía de Bilbao a Durango y Arratia que cayó a las aguas de la ría.

Proceso de rescate del furgón automotor Nº 6 del tranvía de Bilbao a Durango y Arratia. Autoridad Portuaria de Bilbao/Museo Rialia

Tan interesante como el tranvía rescatado, es la grúa flotante utilizada en la operación, que pertenecía a la Sociedad Española de Construcción Naval.


EL LIBERAL. Viernes 23 de enero de 1931.
UN MOTOR DE CARGA DEL TRANVÍA CAE A LA RÍA.
Próximamente a las siete de la tarde de ayer, en el cambio de vías existente en el punto denominado La Pastelería, de este término municipal, descarrilaron un vagón motor y dos remolques del tranvía de Bilbao a Durango y Arratia, que, cargados de alambre de acero, se dirigían, procedentes de la fábrica La Basconia, a la Trefilería Franco-Belga, establecida en la Ribera de Erandio.
Al producirse el descarrilamiento, los dos remolques salidos de la vía quedaron atravesados en la carretera, y el motor, rompiendo los enganches, siguió caminando, yendo a dar contra el pretil del muelle y cayendo por último a la ría.
El conductor, José Asúa Barandica, y el frenista, José Estíriz Cortabarría, al ocurrir el accidente saltaron a tierra, poniéndose en salvo. Aquel hirióse levemente en una mano, siendo asistido en casa del ex alcalde de esta anteiglesia, D. Pascasio Echarri.
Como consecuencia del descarrilamiento y de la posición en que habían quedado los remolques, la circulación estuvo interrumpida por espacio aproximado de una hora, al cabo de la cual, tras activos trabajos, se consiguió retirar dichos obstáculos.
Se supone que el motor caído a la ría habrá sufrido tales desperfectos que quedará inutilizado para continuar prestando servicio, dado que se verifique su extracción.


EL NERVIÓN. Viernes 23 de enero de 1931.
ERANDIO.
UN COCHE-MOTOR DEL TRANVÍA CAE AL AGUA.
A las siete de la tarde de ayer, un tranvía de carga de la Compañía de Bilbao, Durango, Arratia, formado por un vagón motor número 6 y dos vagones cargados de alambre de acero para la trefilería de la Sociedad Franco Española, de esta localidad, descarriló al llegar al cambio del punto denominado La Pastelería.
El motor, sin perder velocidad, derivó hacia el pretil, entrando por un hueco del mismo y derribando parte del murete fue a caer a la ría. Las cadenas que sujetaban los dos remolques se rompieron, quedando aquellos atravesados en la carretera.
El conductor José Asúa Barandica y el frenista José Estíriz Cortabarría, únicos ocupantes del convoy, se dieron cuenta a tiempo del peligro y pudieron salvarse arrojándose a la carretera.
En una casa próxima fue asistido el Barandica de una herida leve en la mano derecha.
Se produjo la consiguiente alarma e inmediatamente acudieron con toda rapidez el jefe de la Guardia Municipal, señor Jiménez y cabo de la misma señor San Martín y fuerzas municipales y de la Benemérita.
El vagón-motor quedó en la ría, de donde se tratará de sacarlo mañana por la mañana con el auxilio de la grúa de la Junta de Obras del Puerto, actualmente ocupada en sostener los restos del vaporcito “Zuloaga”, recientemente siniestrado.
De lo ocurrido se ha dado cuenta al Juzgado. El servicio quedó restablecido en la noche de ayer.


EL LIBERAL. Domingo 25 de enero de 1931.
ERANDIO.
EL TRANVÍA QUE CAYÓ AL AGUA.
Ayer se realizaron los trabajos necesarios para extraer de la ría el coche motor de la línea de Durango que cayó al cauce por haber tomado una aguja con excesiva velocidad.
La operación fue bastante compleja, lográndose sacar el coche a tierra con el concurso de la grúa grande flotante de la Constructora Naval.


LA GACETA DEL NORTE. Domingo 25 de enero de 1931.
EL COCHE A FLOTE.
Ayer tarde fue sacado a flote y encarrilado, más tarde, el coche motor de Arratia que se cayó a la ría.
Los trabajos los realizó la grúa pluma de La Naval.
El coche partió inmediatamente para las cocheras sin más novedad.


Enlace al blog de historias del tren

Acerca de franerandio

No dejo de aprender día a día.
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